lunes, 10 de junio de 2013

Gachas manchegas

Introducción

         Hola amig@s
      ¿Hay algo más grande que el amor de una madre?...posiblemente no.
      Mi madre es manchega,de Consuegra,para más señas y por tanto éste es un plato que he comido desde pequeño y que ha poco que llegaba a los fogones empecé a "chapucear".
      Plato de origen humilde donde los haya,no deja de ser una delicia por ello. El plato,como otros muchos está relacionado con las duras jornadas en el campo.Labriegos,pastores y similares que cocinaban platos contundentes,que aportasen mucha energía con lo que tenían a mano. Un perol,unas brasas,una navaja,frío y,en algunas ocasiones,hambre.
      El plato en su más genuina versión se come en la sartén que se cocinó,puesto al centro y untando un trozo de hogaza de pan mientras se conversa.
      Aunque en otras regiones hay otras versiones del plato,las gachas manchegas se hacen con harina de almortas,también llamada de titos y he de decir que pesa sobre ellas una leyenda negra al ser la causante del latirismo,una enfermedad producida por una toxina presente en la almorta. He de decir que esto se debía al abuso de esta harina.Eran otros tiempos y estaba presente en exceso (casi a diario). Hoy en día se pueden consumir de vez en cuando y no creo que pase nada.No obstante,si os fijáis en la etiqueta del producto,está catalogado como "pienso animal".
      A los manchegos y descendientes que conozcan y disfruten del plato estas prevenciones les harán gracia. A los que no...probarlas y ya me diréis.
      Aunque cada uno las prepara a su manera y pueden varían algunos ingredientes os cuento cómo las preparo yo.



   

Ingredientes 

- Harina de almortas (1,5 cucharadas por persona)
- 150 gr de panceta o magro de cerdo
- 100 gr de chorizo
- 2-3 dientes de ajo
- aceite de oliva
- pimentón dulce
- guindilla (opcional)
- agua y sal  




Preparación

      Ponemos un chorro generoso (4-5 cucharadas) de aceite de oliva en la sartén. Cortamos en láminas los dientes de ajo y la guindilla (si queremos que pique) y los doramos. Sacamos los ajos y la guindilla y los reservamos.
      En el mismo aceite freímos la panceta o el magro (lo que utilicemos) y cuando están casi dorados añadimos el chorizo cortado en láminas y freímos. Cuando estén los tropezones hechos,los sacamos y reservamos.



      Retiramos del fuego la sartén y le echamos una cucharada de pimentón dulce,moviendo en seguida para que no se nos queme e inmediatamente le echamos la harina. Removemos bien y vamos tostando la harina un poquito. En éste punto le volvemos a echar los ajos ya fritos (yo me reservo unas pocas láminas para decorar al final) y todo junto vamos moviendo.
      Ahora sólo falta echar la sal e ir añadiendo agua poco a poco removiendo bien con unas varillas. Esta harina crea menos grumos que la de trigo,pero aún así no descuidarse.



      Cuando hemos conseguido el punto de espesor deseado añadiendo poco a poco el agua hay que dejar cocer unos 10 minutos. Estas gachas parecen un volcán en erupción,así que si no queréis manchar mucho,tener una tapa a mano para evitarlo.
      Al final se le agregan los tropezones (la carne,el chorizo y los ajos fritos)
      Y ya con todo hecho,a la mesa,un buen pan y a disfrutar....Bon appétit.

Calorías por ración: 550 kc
El cálculo de las calorías de éste plato es muy difícil. Os he calculado lo que ingiere, por término medio una persona, pero sólo de gachas y tropezones. Este plato se come con pan y bien podía caer media barra por persona con lo que habría que sumar entre 250 y 400 kc más (según el pan que se coma).
Yo he conseguido en los últimos tiempos reducir la cantidad de pan e incluso del plato en sí,pero en total es difícil que el total no se vaya a las 700 kc por poco que se coma.



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