sábado, 27 de septiembre de 2014

Panna cotta

Introducción

         Hola amig@s
      Panna cotta significa literalmente nata cocida y describe a la perfección en qué consiste éste famoso postre italiano (el más famoso después del tiramisú).
      La receta es originaria de la región del Piamonte, en el noroeste de Italia y es muy sencilla de realizar. Es parecido al flan pero en el caso de la panna cotta el postre fragua con gelatina,bien en polvo o en láminas.
      Hoy os voy a mostrar la receta clásica del postre que es cocer la nata con un poco de vainilla. Otro día haremos otras versiones. Si al cocer la nata le agregamos fruta,café, chocolate o cualquier otra cosa que se os ocurra obtendremos un nuevo producto con su propia personalidad.
Vamos a la cocina...










Ingredientes (4 personas)

- Medio litro de nata para cocinar
- 6 hojas de gelatina
- 100 gr de azúcar
- 2 vainas de vainilla










Preparación

      Comenzaremos por meter en agua fría las hojas de gelatina. Yo puse 6 hojas de gelatina para medio litro de nata (10 gramos de gelatina).



      También abriremos las vainas de vainilla por la mitad y rebañaremos con la punta de un cuchillo de arriba abajo toda la vaina para extraer toda su sustancia.




      Ponemos la nata en un cazo al fuego medio y le agregamos la vainilla y el azúcar. Removemos para que se disuelva el azúcar y llevamos a ebullición. Cuando rompe el hervor retiramos del fuego.

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                                                            (Hacer click en la foto para agrandarla)


      Dejamos que enfríe un poco, retiramos las vainas de vainilla y colamos la nata que nos habrá quedado con bolitas negras de vainilla.




      Sacamos y escurrimos las hojas de gelatina. Para ello las estrujamos con la mano para que pierdan el agua y las incorporamos a la nata,removiendo suavemente hasta que se disuelvan del todo.


                                                               (Hacer click en la foto para agrandarla)          


      A continuación las ponemos en un molde,una copa o un vaso en donde las dejaremos que cuajen al frío unas 6 horas al menos. Es interesante que cubramos con algo las pana cottas mientras están cuajando para evitar que le caiga algo o incorporen aromas de otros alimentos del frigorífico.


                                                       (Hacer click en la foto para agrandarla)


      Una manera tradicional de presentar la pana cotta es en moldes de flanes. Pero la presentéis en uno u otro sitio después la podéis decorar como queráis. Yo hice dos presentaciones,una en un vaso con mermelada de frambuesa y una bola de helado de menta con chocolate y otra en molde de flan a la que agregué una crema ligera de café con leche y unos canutillos de chocolate.
      Probar la vuestra.....Bon appétit.




                                                         

Calorías por ración: 312 Kcal 

Está calculado sin contar la decoración, lo que significa que es un postre muy calórico.                                        


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Calorías por ración: 312 Kcal 

Está calculado sin contar la decoración, lo que significa que es un postre muy calórico.                                        












sábado, 9 de agosto de 2014

Ajoblanco


Introducción

         Hola amig@s
      El calor aprieta y las sopas frías son una excelente elección en éste tiempo. Éste es el segundo verano de vida de mi blog y aún me quedan muchas recetas clásicas que presentar. Me parece oportuno presentar primero la versión clásica de una receta para,a posteriori, darle una vuelta al plato, versionándolo y ofreciendo nuevas posibilidades. Ya habrá tiempo.
      Hablar de ajoblanco es hablar de Andalucía pues es ahí en donde nace ésta sopa fría y está muy presente en la mitad oriental de ella siendo Málaga el lugar en dónde al parecer,nace el plato. Extremadura también tiene presente éste plato entre sus platos típicos.
      Se trata de una variedad de gazpacho,por decirlo de algún modo.Aunque, dado que el tomate (principal ingrediente del gazpacho) vino de América y el ajoblanco es muy anterior habría que decir mejor que el gazpacho es una evolución de éste tipo de sopas frías que,como el ajoblanco nos acompaña al parecer desde la época de los romanos.
      Básicamente es una emulsión fría de almendras crudas, pan, vinagre y aceite. Los puristas dirán que sólo el que se hace en mortero a base de "hacer músculo" dándole al mortero durante mucho tiempo es el auténtico. Nosotros nos vamos a saltar esa norma y lo haremos en pocos minutos ayudándonos de un robot de cocina o una batidora.
      Se sirve frío y, normalmente, acompañado de uvas o melón. En Granada suele ser el acompañamiento de una papa asada.
      Por último, deciros que aunque sea un plato refrescante y de fácil digestión, las almendras y el pan hacen que no sea, ni mucho menos, un plato con pocas calorías.





Ingredientes (4 personas)

- 200 gr de almendras crudas
- 200 gr de miga de pan
- 1 diente de ajo
- Aceite de oliva (2 cucharadas)
- Vinagre ( 1 cucharada)
- Sal







Preparación

      Escaldamos las almendras metiéndolas quince segundos en agua hirviendo.Las sacamos a un colador y dejamos que enfríen un par de minutos antes de pelarlas. Si las encontramos sin piel,mejor,nos ahorramos éste paso. En mi caso no fue así y tuve que pelarlas.




      Mojamos la miga de pan con agua muy fría hasta que empape bien.





      Ponemos en un vaso de la batidora las almendras con uno o dos dientes e ajo al gusto y una cucharada de agua fría y batimos bien hasta que estén totalmente molidas y se forme una pasta mas o menos uniforme
      Añadir la miga de pan remojada en agua. De la cantidad de miga de pan y agua que pongamos dependerá lo espeso que nos quede el ajoblanco. A mi me gusta más bien espeso,pero eso va en gustos.


                                                      (Hacer click en la foto para agrandarla)


      Cuando tengamos una pasta hecha añadimos el aceite,un pellizco de sal y el vinagre y seguimos batiendo para que nos ligue el conjunto.


                                                      (Hacer click en la foto para agrandarla)


      Añadimos agua muy fría y seguimos batiendo.





      Cuando esté todo,si lo queremos mas fino lo podemos colar por un chino y lo servimos. Si no lo vamos a consumir en ese momento, lo metemos en la nevera hasta el momento de servir para que esté frío.
      Yo lo acompañé hoy de unas bolitas de melón hechas con un sacabocados. Bon appétit.






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Calorías por ración:  484 Kcal

sábado, 19 de julio de 2014

Ceviche de perca,langostinos y mejillones


Introducción

         Hola amig@s
      Llevo un tiempo sin publicar recetas. El trabajo y otras cosas lo han hecho imposible.Sin embargo sigo cocinando.La preparación para el blog de las recetas requiere muchas veces más tiempo en preparar las fotos, la luz, el momento y otras cosas que hacen que, ahora mismo, tan sólo los fines de semana pueda avanzar cosas del blog. Pero sigo en ello.
      Hoy me atreví con un ceviche y os aseguro que es complicado meterse en éste mundo de forma neutra para explicar algo sobre él, sin molestar a unos o a otros. Ni siquiera parece haber consenso en el nombre y su origen. Finalmente, se ha aceptado ceviche, cebiche y seviche como correctos. Quién quiera saber más puede investigar como hice yo. Al final llegué a la conclusión de que es mejor no dar demasiadas explicaciones pues alguien siempre va a sentirse molesto. No obstante acepto cuantas observaciones respetuosas me queráis hacer llegar. En compartir está la riqueza amig@s. Así que,vamos por partes.
      Para empezar un ceviche es cocinar en frío en medio agrio una carne o un pescado. Normalmente se utiliza la lima,el limón o la naranja agria. El ácido cocina en frío el alimento de la misma manera que ocurre con nuestros boquerones en vinagre.
      Parece aceptado que el ceviche nació en una zona concreta del actual Perú mucho antes de que esa tierra pasase a ser el actual Perú. Algunos historiadores lo sitúan en la cultura moche hace 2000 años, en la actual provincia de Trujillo. 
      Actualmente está extendido por casi todo el continente americano, sobre todo en la vertiente del Pacífico,desde Mexico hasta Chile y son tantas las variantes que en cada zona se utilizan,que ahí viene parte de la polémica. Cada país tiene su ceviche,y dentro de cada uno,cada zona tiene su variante. 
      Yo quise hacer mi ceviche sin intentar hacer uno determinado pero quise acercarme al ceviche peruano y captar su esencia. A partir de ahí expresé mi propia versión.
      Según el chef peruano Gastón Acurio un ceviche de pescado parte de una materia prima muy fresca y de tres ingredientes: limón peruano (lima), cebolla y ají. Todo ello mezclado en un bol muy frío y macerando apenas el tiempo que se tarda en hacer. Otros chefs peruanos como Jose Luís García maceran el pescado unos 10-15 minutos.
      A partir de esos tres ingredientes principales el ceviche se empieza a expresar y recoge añadidos al plato como camote,choclo,papa,boniato,cancha,cilantro etc...
      Yo he recogido la esencia del ceviche peruano: corte en tacos,frío y los tres ingredientes principales para,a partir de ahí, expresar el mio propio.
      Espero que les guste.





Ingredientes

- 1 Filete de perca
- 6 ó 7 langostinos
- 10 mejillones
- 3 limas
- 1 ají limo
- Cilantro
- 1 cebolla morada
- 3 dientes de ajo
- Jengibre
- 1 batata (camote)
- 1 panocha de maíz(choclo)



Preparación

      Se cuecen los mejillones casi en su propio jugo.Yo cocí un kilo y le eché medio vaso de agua. Se cuela el caldo que sueltan y se limpian los mejillones de sus barbas, llamadas bisos. Yo utilicé 10 ó 12 y guardé el resto para otra cosa.
      Por otra parte se cuece la batata con un pellizco de sal (unos 20 minutos) y ,en esa misma agua,cuezo durante un minuto dos langostinos (que servirán para decorar). A los langostinos les quité el intestino con ayuda de unas pinzas. Yo aproveché la misma cocción para procesar los dos productos.Después de tenerlos preparados se meten al frigorífico para que estén fríos a la hora de servir.

                                                        (Hacer click en la foto para agrandarla)

      Picamos dos o tres dientes de ajo y una porción de jengibre similar. Los machacamos en el mortero juntos formando una pasta de ajo-jengibre. Utilizaremos una cucharadita tan sólo después.


                                                       (Hacer click en la foto para agrandarla)

      Picamos el ají,el cilantro y la cebolla morada en juliana y reservamos. Si queremos que pique bastante, picaremos el ají con las pepitas. Si queremos que pique menos,sin ellas.


                                                       (Hacer click en la foto para agrandarla)

      Cuando tenemos todos los ingredientes preparados comenzamos a hacer nuestro ceviche cortando la perca y los langostinos en dados. Si lo cortásemos en finas láminas lo que haríamos es un tiradito.



      Cogemos un bol que esté frío. Para ello lo habremos metido en la nevera unas horas antes. En él vamos metiendo el pescado y el marisco.Lo salpimentamos y mezclamos bien. 

                                                       (Hacer click en la foto para agrandarla)

      A continuación añadimos el ají y el cilantro. Mezclamos y le incorporamos el zumo de lima y un poquito del caldo de cocer los mejillones (que tendremos muy frío). Le echamos la cebolla cortada en juliana y lo metemos en el frigorífico 10 minutos a que macere. Cuando pasen esos diez minutos le echamos una cucharada de la pasta de ajo y jengibre que teníamos preparada. Esto,según el chef peruano Jose Luís García corta la cocción. Supongo que neutraliza la acción del ácido.


                                                    (Hacer click en la foto para agrandarla)

      El caso es que después de esto,revolvemos bien y ya está listo para servir. Yo hoy,siguiendo el espíritu del ceviche peruano lo acompañé con un par de rodajas de batata y un poco de maíz....Bon appétit.





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Calorías por ración: 178 Kcal

martes, 20 de mayo de 2014

Cocido madrileño

Introducción

         Hola amig@s
      Soy madrileño, y por tanto, hoy podría "hacer patria" y reivindicar el cocido madrileño como el primero y genuino cocido español. Pero en cocina la soberbia es tan inútil como un teléfono en la edad media. Y a esa época habrá que remontarse para contar algo de éste plato que, eso sí, identifica a mi ciudad tanto como el chotis o la Gran Vía.


                                                  La torre de Madrid vista desde la gran vía

Historia

      Si nos fijamos bien, cocer en agua unas carnes variadas con unas legumbres y verduras debe ser tan viejo, que el origen de éstas recetas se pierde en la noche de los tiempos. Efectivamente el origen del cocido madrileño es incierto si bien parece aceptado que proviene de la olla podrida manchega que, a su vez, es una evolución de la adafina sefardí. (1)
      En cualquier tratado sobre cómo debe de hacerse un buen cocido se dirá que lo ideal sería en olla de barro y que cueza toda la noche a fuego muy suave. Obviamente, las posibilidades de comerse un cocido así hecho en la moderna sociedad actual, es mínima. Pero ésta afirmación  no está exenta de una carga de verdad histórica. La antigua adafina sefardí se hacía así. Ésta se componía de garbanzos, verduras y carne de aves y ternera. El cerdo no entraba en su elaboración.
      Durante el Sabbat, la norma judía prohíbe realizar ciertos trabajos físicos, entre ellos cocinar. Por eso, la noche del viernes, se ponía una olla cerca del fuego para que, a fuego lento y durante toda la noche, se cocinase.
      A la hora de comer en el Sabbat, tan sólo tenían que volcar el contenido de la olla en una fuente y comer. El efecto de volcar no contradecía los preceptos del Sabbat y esto dio origen a los tradicionales "tres vuelcos" que es la denominación con la que se conoce los tres platos de los que se compone un cocido : la sopa, los garbanzos y las carnes.


                                   Los tres vuelcos de un cocido.Con su condimento y pelota


      La carne de cerdo se introdujo posteriormente por los judíos conversos que,de ésta forma, despejaban dudas a la inquisición sobre su confesión religiosa. Así introdujeron el tocino, el chorizo y la vianda más abyecta para un judío (por estar hecha de sangre porcina), la morcilla.
      Como veréis, la religión ha participado del origen, modo de preparación y hasta de una cierta liturgia en la concepción de la receta hasta tal punto que no sólo derivan de la tradición religiosa los tres vuelcos del cocido. Al acompañamiento (sus carnes, embutidos etc) se les suele llamar "sacramentos" ,en clara alusión religiosa. Además en Madrid, a los garbanzos del cocido se les llama "gabrieles" o "grabieles" (con defecto de pronunciación ) no sé si en alusión al arcángel San Gabriel. No encontré de donde proceden éstas denominaciones pero sospecho que la tradición religiosa que rodea al cocido tuvo algo que ver.
      La olla podrida es una evolución de la adafina a la que muchos consideran como la madre de todos los cocidos. Ésta,introdujo la alubia como legumbre principal. Sin embargo, en una amplia zona de Castilla, la afición a los garbanzos se impuso y así la olla podrida manchega incluía éstos en lugar de alubias. No parece claro el punto de la historia en que un guiso tan semejante a la adafina se empezó a llamar como el recipiente en que se guisaba (olla), pero parece que entre los cristianos se empezó a llamar así a todos estos guisos.
      Las ollas pasan a llamarse cocidos posteriormente, durante el siglo XVIII y de la misma forma que ocurrió con el término  adafina. Así se pasó de adafina a olla y de aquí a cocido por el uso continuado del vocablo y sin que se pueda establecer un punto exacto.

     Y es en Madrid, en dónde éste guiso adquiere relevancia y fama ya que, si bien se comen otros cocidos en el resto de España, es en la capital donde adquiere una notoriedad por encima de los otros cocidos. En la villa y corte los madrileños lo comienzan a consumir con frecuencia y lo hacen suyo. Con el tiempo, de ser un plato que consumía el pueblo llano comenzó a hacerse popular entre la burguesía, la nobleza y la propia realeza.Éste estatus y el hecho de ser el plato más representativo de la capital (junto con los callos a la madrileña) le hizo ganar fama no sólo en Madrid sino fuera de la capital. De la difusión del plato y de su fama buena culpa han tenido escritores, ilustradores, músicos y demás artistas que siempre han poblado la capital para los cuales, Madrid siempre ha sido un polo de atracción.Y de todos los lugares de España y del mundo han venido a nuestra ciudad y hemos acogido a estos artistas como uno más de los nuestros. Ellos dieron buena cuenta de gloriosos cocidos y,agradecidos a semejante manjar, han difundido con su arte la fama del cocido por todos los rincones de España.




Las muchas alusiones literarias al cocido madrileño, el impulso que las clases pudientes y la misma realeza le dieron al incluirlo en su dieta. Restaurantes como Lhardy, La bola o Malacatín  en los que éste plato se ha servido a gentes de todos los lugares cómo una atracción más de  la capital,  sin olvidar la famosa copla "cocidito madrileño" de Quintero, León y Quiroga y popularizada por Pepe Blanco,han contribuido a difundir el plato. Entre todos pusieron su granito de arena e hicieron del cocido madrileño un plato reconocido fuera de Madrid.





Presentación : vuelcos y complementos

      En cuanto a la forma de hacer un cocido he de comentar que la forma "mas purista" sería aquella que se acercase a la manera primitiva de hacerlo . Si alguien tiene una cocina de leña,olla de barro y paciencia,le sugiero que meta todos los ingredientes en la olla y la  deje cerca del fuego o a fuego muy suave  toda la noche....y por la mañana estará hecho. Si esto lo pueden sustituir por cuatro o cinco horas de lenta cocción en olla pues os comeréis un excelente cocido. Pero no se engañen,el ritmo de vida actual no permite en la mayoría de las casas dedicar cuatro o cinco horas a elaborar una receta. Yo lo hago en olla exprés y tanta sustancia le echo para cuatro personas que si no quiero que el caldo resultante esté demasiado fuerte, a media cocción de las carnes, vacío la olla de caldo y la vuelvo a llenar de agua y os aseguro que en mi casa se come un cocido para chuparse los dedos, amén de tener caldo para hacer sopa toda la semana.
      El cocido madrileño tiene su propio ritual a la hora de servirse (los mencionados tres vuelcos). Lo primero que se sirve es la sopa, hecha con su propio caldo, al que se añaden un puñado de fideos. Ésta costumbre es relativamente reciente pues hasta los años cuarenta no se tenía costumbre y se consumía el caldo solo.
      El segundo vuelco serian los garbanzos con las verduras. Éstas verduras se suelen sofreír con un poco de ajo y pimentón. Y por último acabaríamos con un tercer servicio o vuelco que sería en dónde se servirían las carnes (sacramentos). No obstante, el cocido es un plato de consumición libre, pues dependerá de cada comensal el cómo se sirve el segundo y tercer vuelco. Hay quien opina que lo mejor es presentar los tres vuelcos en la mesa y que cada cual se sirva lo que quiera  ya que mucha gente junta el segundo y tercer vuelco a su antojo. Obviamente, el servir así el cocido, dependerá del espacio que quede en la mesa y el número de comensales.

         La pelota

      Éste es un complemento del cocido sobre el que hay serias dudas de que sea algo propio del cocido madrileño. No obstante, vosotros la podéis hacer en casa si os apetece pues en algunos restaurantes os lo sirven así.
      En un principio se elaboraba con miga de pan mojada en huevo (como ha pervivido hasta hoy en la olla podrida burgalesa) pero lo habitual es hacerla con la propia carne del cocido desmechada. Esto plantea en las casas un problema y es que habría que utilizar parte de la carne para hacer la pelota antes de servir el cocido. Por eso algunas personas la hacen también con carne picada como unas albóndigas de carne normal. De hacerlas con la carne del cocido, lo más práctico es hacerlas después de haber consumido el cocido, con la carne que sobró.
      Se pica bien la carne y se mezcla con miga de pan mojada en leche o en su propio caldo. Se salpimentan y se añade huevo batido y un poco de pan rallado para que compacten y se dejen moldear.Se pasan por harina y se fríen. Estas pelotas se congelan y se utilizarían la próxima vez que hagáis cocido (para hacerlas podéis seguir la receta en mi blog pinchando aquí ).



                                                       (Hacer click en la foto para agrandarla)

      Las hagáis como las hagáis éstas pelotas se sumergen en el propio caldo del cocido entre 10 y 15 minutos y se sirven en el tercer vuelco junto con las carnes para que cada uno coja lo que quiera.

         El condimento

      Según la tradición, el segundo vuelco se sirve con un condimento al centro de la mesa para que cada uno se sirva un poco a su gusto. Éste está elaborado con tomates,ajo y comino molido. Para hacerlo sofreímos unos ajos laminados y cuando cogen color le añadimos unos tomates cortados en trozos, salamos y dejamos que se cocinen hasta que se deshaga (yo sustituyo los tomates por tomate tamizado).


                                                    (Hacer click en la foto para agrandarla)


      Los aromatizamos con media cucharada de cominos molidos y lo pasamos por un colador para eliminar pieles. Se suele espesar después aplastando unos pocos garbanzos y mezclando bien con el condimento.



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      Y repasada la historia,particularidades,aliños y otras cuestiones os cuento cómo hago yo el cocido....mi cocido madrileño.



(1) La conversión

La evolución del cocido es explicada aquí de forma muy resumida y entrar en detalles puede que diera para un libro. La fina línea que separa adafina, olla podrida y cocido es tan frágil que mi impresión es que en un primer momento se trataba del mismo guiso y que con el tiempo y las costumbres regionales fue evolucionando en lo que es hoy,no sólo en los ingredientes más habituales sino también en la denominación del plato. Así, según el momento histórico y el habla de la zona se fue imponiendo la manera de llamar de una u otra manera a un plato que iba adquiriendo personalidad propia en cada sitio.Cocido madrileño, puchero andaluz, puchero canario, olla podrida burgalesa, olla podrida manchega...Resulta tan evidente que todos esos platos tienen un origen común, que es la adafina judía, que basta ver su composición y elaboración para darse cuenta de ello. 



Ingredientes
- 400 gr de garbanzos                                             
- 250 gr de morcillo o jarrete de ternera
- 250 gr de falda de ternera
- 250 gr de aleta de ternera
- 1 codillo salmuerizado entero
- 1 hueso caña
- 1 hueso de rodilla
- 1 ó 2 huesos de jamón
- 1 cuarto de gallina
- 1 cuarto de pollo
- 150 gr de tocino
- 1 chorizo
- 1 morcilla
- 1 ó 2 patatas
Verduras (Opcional, yo no le pongo )
- Medio repollo
- 1 zanahoria
- 1 Nabo




Preparación

      En la introducción ya hemos visto la historia del plato. En cuanto a los ingredientes varían ligeramente según el cocinero. Yo os voy a dejar mi receta (la que llevo haciendo muchos años igual). Os contaré paso a paso cómo lo hago en olla exprés e incluso cómo me lo como yo (una costumbre rara y especial que conservo desde que era niño ).
      El cocido se empieza a preparar la noche anterior poniendo a remojo los garbanzos en agua con sal.




      Empezaremos por echar en la olla toda la carne de ternera (falda, morcillo y aleta ),el cuarto de gallina, el codillo salmuerizado y los huesos (caña, rodilla y jamón). 
      Llenamos de agua la olla y ponemos al fuego sin tapar. Esperamos que esté a punto de hervir. En ese momento, todas las impurezas habrán salido a flote en forma de una fea espuma. Retiramos esas impurezas con ayuda de una espumadera y tapamos la olla.


                                                       (Hacer click en la foto para agrandarla)


      Como os he contado, mi cocido no lleva verduras casi nunca. Si alguna vez se las echo, éste sería el momento de hacerlo  (cuando hemos limpiado las impurezas). En realidad, los puristas cuecen las verduras aparte. Yo no estoy de acuerdo en éste punto. Casi nunca se las añado pero, si lo hago, la función es que suavice un poco el caldo y que las propias verduras se impregnen del aroma de las carnes. Cocerlas aparte me parece absurdo y esa costumbre creo que parte más de la imposibilidad de cocer muchas verduras en la misma olla de las carnes que de una cuestión culinaria real.
      Se tapa la olla y se deja 5 minutos desde que empieza a pitar. En ese momento, la verdura que ya está hecha, se retira.


                                                      (Hacer click en la foto para agrandarla)


      Se vuelve a tapar la olla y desde que empieza a pitar se cuenta 25-30 minutos (si lo hacéis en olla super rápida todos los tiempos de cocción que os doy, reducirlos a la mitad). En ese momento vacío el primer caldo haciéndolo pasar por un colador y vuelvo a llenar la olla de agua limpia. Yo echo demasiada carne para una olla de 5 litros (con la intención de tener más caldo disponible para sopas)  pero si utilizáis la mitad de la carne (o una olla mayor) podréis saltaros éste paso. En ese caso, en vez de media hora dejar que la carne cueza 45-60 minutos antes de echar los garbanzos.
      Cuando vacío el primer caldo aprovecho para cocer la morcilla introducíendola en el caldo caliente con el colador durante unos diez minutos. Éste es un buen truco para cocer la morcilla. En muchas ocasiones se utilizan morcillas que no admiten largas cocciones y que acaban desechas. De ésta forma se le da el punto justo de cocción sin deshacerla.




      Se tapa la olla con el agua nueva  (en ésta ocasión no se desespuma) y cuento otra media hora desde que empieza a pitar.
      Cuando ha cocido todo ese tiempo, le incorporamos los garbanzos (mejor dentro de una redecilla ), el pollo,la patata entera y el chorizo, tapamos de nuevo la olla y cocemos los garbanzos. El tiempo que deben de cocer desde que empieza a pitar la olla dependerá de cómo sean los garbanzos de nuevos. Para ello es muy recomendable mirar la fecha de envasado.Si los garbanzos son del año le bastarán entre 20-25 minutos, pero si son más antiguos habrá que darles más tiempo. Una práctica recomendable para no fallar es utilizar siempre la misma marca. Así ya le tendremos cogido el punto. Es aconsejable cocer los garbanzos dentro de una redecilla pues así los tendremos separados a la hora de presentar los vuelcos.




      Cuando los garbanzos han cocido, extraemos la redecilla que los contiene y,si le vamos a añadir la pelota, éste sería el momento adecuado para hacerlo.Dejaremos que la pelota cueza  en el caldo con la olla destapada otros 10-15 minutos. Mientras la pelota cuece podemos ir sacando con cuidado y bien escurridas las carnes, empezando por el pollo que es la carne más tierna y después el resto.


                                                       (Hacer click en la foto para agrandarla)


      Cuando nuestro cocido está listo separamos los tres vuelcos, colando el caldo con un colador. Yo en éste momento mezclo los dos caldos : el obtenido con la primera agua y el segundo y una vez bien mezclados separo el caldo que necesite para la sopa a una cazuela aparte. El resto del caldo lo dejamos en una olla grande en dónde quepa.Si al cocido le hemos echado pelota, extraemos sólo el caldo que necesitamos para la sopa del día,dejando el resto para que cueza la pelota. Lo terminamos de colar todo a una olla grande. Éste caldo caliente es ideal para sumergir brevemente las verduras que estaban reservadas y que a éstas alturas deberán de estar frías y también la morcilla .Así  cogen calor un par de minutos,las sacamos y servimos.
      La sopa se hace añadiendo un puñadito pequeño de fideos por persona al caldo hirviendo.



                                                      (Hacer click en la foto para agrandarla)


      Una vez hemos terminado la sopa y separado el caldo, las carnes, garbanzos y verduras tenemos nuestro cocido con sus tres vuelcos preparado para llevar a la mesa y que cada comensal se sirva a su gusto. (2)

      Y ya está. Espero que lo disfrutéis. Éste es uno de esos platos que debería incluir un "cuarto vuelco": la siesta....Bon appétit. 



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Calorías por ración: 1200-1500 Kcal
      El cálculo de las calorías de un cocido completo es muy difícil de evaluar.Dependerá de la cantidad que os sirváis y de lo que comáis. Sólo el segundo vuelco puede rondar entre 600 y 800 Kcal. La sopa, alrededor de las 300 Kcal y a esto hay que añadir la carne y viandas que comáis.

(2)...a mi manera. 
      Os decía antes que yo tengo una manera particular de comerme el segundo vuelco : los garbanzos.
Yo me sirvo los garbanzos junto con un trozo de tocino y un pedazo grande de patata y todo junto lo aplasto con un tenedor hasta obtener una pasta uniforme que aliño con aceite de oliva y vinagre. Rectifico de sal...y eso es gloria bendita...al menos para mi...¿Os apetece probar? 

domingo, 27 de abril de 2014

Crema de alcachofas al aceite de oliva (microondas)

Introducción


         Hola amig@s
      Ésta crema de alcachofas será la primera receta que publico que está hecha al microondas. Éste electrodoméstico reconozco que lo utilizo poco para cocinar y suelo relegarlo a la función de calentar alimentos o líquidos. Sin embargo ésta crema la preparo desde hace unos tres o cuatro años.
      La receta se la debo al cocinero Sergio Fernández. Hace años le vi en un programa que se llamaba "SOS cocinero". En el programa,él iba a casa de la gente a cocinar con lo que tuvieran en casa.Se trataba de adaptarse a lo que se encontraba en cada casa y cocinar "diferente" para romper la monotonía en los menús. En muchas ocasiones,éste cocinero se encontraba con fuertes restricciones en cuanto a los ingredientes a utilizar: celiacos,obesos,diabéticos,alérgicos a algún nutriente etc. Aún así conseguía con los mismos ingredientes de los que éstas personas estaban aburridos de comer siempre lo mismo,romper esa monotonía y, con imaginación, conseguir un plato sabroso y diferente.
      El día en que vi ésta receta me llamó la atención desde el principio por la técnica utilizada.Además estaba hecha con alcachofas de las que soy un rendido fanático. El resultado es espectacular y la sencillez al prepararla no puede ser mayor. Si os gustan las alcachofas probarlo.El sabor a alcachofa y aceite de oliva es tan intenso que resulta una explosión en boca. Para mi ha sido uno de los mayores descubrimientos culinarios de los últimos años. Con respecto a la receta de Sergio, le añado una patata o dos,según tamaño y nata líquida,suavizando un poco el resultado final.
      Os enseñaré cómo se hace.










Ingredientes

- 5/6 alcachofas
- 1 patata mediana
- Medio litro de aceite de oliva
- Medio vaso de caldo de ave o carne
- 200 cc de nata líquida






Preparación

      Limpiamos las alcachofas de sus hojas hasta obtener los corazones de las mismas.Según vamos sacando los corazones de las alcachofas, los cortamos por la mitad y los sumergimos en un bol al que habremos puesto aceite de oliva hasta cubrir las alcachofas. La idea es que queden sumergidas ahí y, de ésta manera, no se oxiden. Así vamos haciendo con todas las alcachofas.
      La patata la pelamos y,también troceada, la introducimos en el bol con las alcachofas,poniendo más aceite para cubrir si fuera necesario.





      Cuando lo tengamos todo listo, cerramos herméticamente el bol con film transparente de cocina,dándole un par de vueltas para que cierre bien.
      Lo llevamos al microondas y lo dejamos 8-10 minutos a máxima potencia.



                                                       (Hacer click en la foto para agrandarla)

      Pasado ese tiempo lo sacamos y, con cuidado de no quemarnos, le quitamos el film. Un truco para no quemaros es pinchar el film y dejar que los vapores calientes se escapen para proceder a continuación a quitar el film.
      Sacamos las alcachofas y las patatas y las escurrimos bien del exceso de aceite con un colador. Cuando hayan escurrido bien las metemos en un vaso con la nata,el caldo, un pellizco de sal y un poco de pimienta negra y lo pasamos bien por el robot o la batidora.


                                                       (Hacer click en la foto para agrandarla)

      Cuando está todo bien batido, lo pasamos por un colador o un chino para eliminar las hebras que os hayan quedado y que quede la crema bien fina.





      Hacerme caso y probarlo.No os arrepentiréis. Yo hoy lo adorné con unas tiras de bacon crujiente....Bon appétit.




         

Vídeo






Calorías por ración:  445 Kcal
      La mayoría de calorías vienen dadas por el aceite que absorben los alimentos en su cocción.
      


domingo, 20 de abril de 2014

Patatas a la riojana

Introducción

         Hola amig@s
      El plato que os presento hoy es uno de esos guisos de siempre: patatas a la riojana. Una receta cuyos aromas y sabor nos hablan de tradición,de guiso de la abuela. Una cucharada de éste plato nos evocará las raíces en la que está construido: el pan de pueblo,el olor a leña de la chimenea,el canto del gallo.Acaso un rebuzno lejano acompañado del ladrido de varios perros.El olor intenso del buen aceite de oliva y de las chacinas puestas a secar en el tendedero oscuro de la fresquera de la abuela. Yo,de niño "tuve pueblo" y éste plato es de esos que te trasladan a esa zona feliz de la vida de toda persona y te refrescan recuerdos,aromas y sabores que creías olvidados. Y eso que es una receta que descubrí en la edad adulta pues mi madre no conocía éste guiso. Pero seguro que hay muchos niños de 30,40 o 60 años que si lo recuerdan.
      Es un plato con todo el peso de la tradición originario de la zona de La rioja y la rioja alavesa y que ha sabido abrirse camino hasta llegar a ser un plato muy conocido en toda España. Una delicia al paladar cuyo secreto es la sencillez,como todos los platos que se hacían con poca materia prima y mucho ingenio.
      Es conocida una anécdota protagonizada Paul Bocuse, el gurú de la "nouvelle cuisine". En ella se cuenta que,con motivo de una visita a España por motivos de trabajo,un día recaló en una bodega riojana en dónde le sirvieron unas patatas a la riojana. El famoso chef quedó tan complacido que declaró que un plato así debería de representar a España por el mundo pues era lo más exquisito que había probado nunca... y se comió tres platos. Me parece a mi,que tres platos son muchos y que,al ir pasando de boca en boca el sucedido, se ha exagerado un poco. No obstante sea cierto en todo o en parte si da una idea de lo que un fino paladar apreció en ésta receta sencilla pero exquisita.
      La receta,obviamente por su procedencia, se hace con chorizo riojano. No obstante como es posible que, según en dónde viváis, no lo encontraréis,utilizar un buen chorizo apto para guisar (tipo cantimpalo, asturiano  o similar). Yo lo hago con el que haya por casa y,como toque personal,a veces frío unas rodajas de morcilla de Burgos y le añado un par por plato. Probarlo y veréis que bien se llevan las morcillas en unas patatas a la riojana.
      Vamos a cocinar.


 

Ingredientes (4 personas)

- 4 ó 5 patatas
- Chorizo riojano
- 1 cebolla
- 1 pimiento verde
- 2 hojas de laurel
- 1 cabeza de ajos
- 3 pimientos choriceros
- Pimentón dulce
- 1 cayena (opcional)
- Aceite de oliva y sal
- Media morcilla de Burgos (opcional)




Preparación

      Picamos la cebolla y el pimiento muy finito (en brunoise).




      Extraemos la carne de los pimientos choriceros. Para ello,lo más fácil es cocerlos en agua hirviendo durante 10-15 minutos. De ésta manera salen muy fácilmente (el proceso lo podéis ver entero en la receta "manitas de cerdo en salsa pecado"). También se puede comprar la carne de los pimientos choriceros envasada. En éste caso, ponerle una cucharadita.

                                                     (Hacer click en la foto para agrandarla)

      Se pone un chorrito de aceite de oliva en una cazuela y ahí se rehogan a fuego suave la cebolla y el pimiento con la cabeza de ajos entera, la cayena y las dos hojas de laurel.
      Cuando la cebolla se ha puesto transparente se añade el chorizo en rodajas. Se le da unas vueltas para que se hagan un poco.

                                                       (Hacer click en la foto para agrandarla)

      Aquí os haré un inciso. Si utilizáis un chorizo picante o vais a echarle pimentón picante no le pongáis cayena al principio si no queréis terminar con "aliento de dragón".
      Ahora es el momento de de meter las patatas. Éstas se escachan. Técnica según la cual,la patata no se corta en su totalidad sino que se rompe al final del trozo "cascándola" para que suelte el almidón y nos engorde la salsa.
      Se dan unas vueltas y se le añade una cucharada de pimentón y la carne de los pimientos choriceros,rehogando un poco. Se cubren de agua (yo utilizo la que me sirvió para hervir los pimientos choriceros,añadiendo agua hasta completar). Se dejan a fuego medio-suave unos 30 minutos.

                                                       (Hacer click en la foto para agrandarla)

       Las patatas a la riojana adquieren su máximo nivel de excelencia cuando la salsa nos queda "gordita". Para ello es aconsejable cubrir las patatas de agua sin añadir mucha más. También nos ayuda menear un poco la cazuela de cuando en cuando.De ésta forma la patata se rompe un poco. Si aún así os queda caldoso,podéis aplastar un par de patatas al final y dejar que engorde así la salsa.
      Otra cosa que hay que hacer es ir desgrasando el aceite que nos suelta el chorizo. Ya de por si es un guiso contundente como para que nos comamos la parte menos sana.


      Para acabar,sacamos la cabeza de ajo. Yo extraigo dos o tres dientes,les quito la piel (sale muy fácil) y los aplasto con un tenedor,retornando ésta pulpa al guiso.

                                                      (Hacer click en la foto para agrandarla)

      Mezclamos un poco y ya las tenemos listas. Sólo nos queda servir y disfrutar.
      Si queréis probar mi toque personal,quitarle la piel a una morcilla de burgos,hacerla rodajas y pasarlas por harina. Éstas se fríen y se sacan a papel absorbente,reservándolas hasta el momento de decorar las patatas.

                                                       (Hacer click en la foto para agrandarla)

¡Y listas!.....Bon appetit.


Vídeo





Calorías por ración: 517 Kcal
      Si le añadís la morcilla habrá que sumar otras 200 kcal