lunes, 14 de abril de 2014

Torrijas

Introducción

         Hola amig@s
      Llega la semana santa y con ella las torrijas. En España es el dulce típico de éstas fechas pero no es algo exclusivo de aquí. En realidad no se sabe muy bien el origen de ésta receta y su relación con la cuaresma y la semana santa. No obstante, hace siglos y en tiempo de cuaresma, en muchas casas de familias católicas, se observaba un ayuno riguroso durante el viernes santo. No se trataba tan sólo de no comer carne, sino de no comer nada durante la vigilia (el viernes santo). En esos días, los que producían pan (las familias que tenían horno en casa, los panaderos y también conventos y monasterios) seguían fabricando con lo que se producía un excedente de pan de dos, tres o cuatro días. De manera que al consumir menos pan, y como modo de aprovechar éste excedente, surgió la receta sin que quede claro cómo y dónde. De hecho, las torrijas con éste u otro nombre y preparadas de manera muy similar se conocen en muchos países europeos y, por supuesto y como consecuencia de la colonización española, en Iberoamérica.
      Básicamente consiste en mojar con leche o vino las rebanadas de pan duro y dejar que empapen antes de pasarlas por huevo y freírlas. Hay tantas recetas como cocineros y pequeñas variaciones en ella. Infusionando la leche con algún aditivo (canela en rama, corteza de limón y naranja, vainilla, etc.), sin infusionar, añadiendo un licor, miel etc.
      Para mí, todas son válidas mientras el resultado sea óptimo y para ello, a mi juicio, el único secreto es que las rebanadas de pan queden bien empapadas. Así cuando las comamos estarán jugosas. No hay cosa más desagradable en una torrija, que quedar seca por dentro. Hay otra cosa con la que hay que tener cuidado y es no endulzarlas demasiado (no hacer una rebanada dulzona que rezume almíbar por todos los lados). En el punto justo está el éxito.
      Os mostraré cómo las hago yo. Hoy infusioné la leche con canela y corteza de limón, pero muchas veces las hice con leche con azúcar simplemente y, si las empapas bien, el resultado es el mismo: una explosión placentera en la boca.
      Las proporciones que os doy en la sección de los ingredientes son orientativas pues mientras las
hacéis puede que tengáis que batir un huevo más, añadir más leche etc. También depende del pan que utilicéis (yo las hago con pan de chapata y salen muy grandes), así que, en las cantidades vais viendo vosotros. Lo que os pongo es lo que hice yo para unas 20 torrijas
      Vamos a los fogones.









Ingredientes
- 1,250 cc de leche
- 1’5 chapatas de uno o dos días
- 1’5 vasos de azúcar
- 1 rama de canela
- Corteza de limón
- 10 Huevos
- Canela en polvo
- Aceite para freír






Preparación

      Comenzaremos por infusionar la leche con una ramita de canela y una corteza de limón. Para ello, lo dejamos a fuego suave/medio hasta que rompa a hervir.
      Mientras se va calentando la leche, cortamos las rebanadas de pan y las vamos reservando a una fuente en donde las mojaremos posteriormente.


                                                       (Hacer click en la foto para agrandarla)

      Cuando la leche rompe a hervir apartamos del fuego, extraemos la corteza de limón y la rama de
canela y dejamos que se enfríe un ratito. Yo incorporo el azúcar ahora. Con ello me aseguro que la leche está dulce y no corro el riesgo de que, en un descuido, se me “agarre” estando al fuego.


                                                        (Hacer click en la foto para agrandarla)

      Con ella mojamos bien todas las torrijas recolocando las rebanadas si hiciera falta para asegurarnos que todas se empapan bien y por igual.
      Dejaremos unos cinco minutos hasta que las torrijas estén bien empapadas.


                                                        (Hacer click en la foto para agrandarla)

      Mientras, vamos batiendo los huevos bien y, por otra parte, vamos mezclando en un cuenco
azúcar y canela en polvo (mezcla que echaremos por encima de las torrijas ya hechas). También ponemos al fuego una sartén con aceite para que vaya cogiendo calor.


                                                        (Hacer click en la foto para agrandarla)

      Más o menos cuando el aceite esté bien caliente, las torrijas estarán bien mojaditas. Para mí el punto exacto es cuando la rebanada de pan está tan empapada que hay que manejarla con cuidado de que no se nos rompa. Ese es el secreto de que estén ricas. En ese momento las pasamos por huevo batido y las freímos.



                                                       (Hacer click en la foto para agrandarla)

      Cuando estén hechas, las sacamos a papel absorbente para eliminar el exceso de aceite y las dejamos en una fuente en donde las rociamos (por los dos lados) con la mezcla de azúcar y canela molida.



                                                       (Hacer click en la foto para agrandarla)

    
      Y ya están listas para disfrutar….Bon appétit.




Vídeo







Calorías por ración: 400-550 Kcal
      Las calorías dependerán mucho del tamaño de la torrija,siendo el primer valor para las hechas con barras de pan normales(las más habituales) y el segundo las que os muestro en la receta.

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