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miércoles, 26 de agosto de 2015

Raviolis de pasta fresca rellenos de boletus y trufa blanca

Introducción

         Hola amig@s
      Hay veces que un producto necesita de muy poca elaboración para sacar lo mejor de él. Se trata de productos que ya son excelentes por si mismos. En realidad hoy más que una receta os muestro un producto para que lo conozcaís.
      Hace un par de semanas, una compañera de trabajo, Susana,  me trajo unos raviolis de pasta fresca rellenos de boletus y trufa blanca para que los probase. Desde el principio tienes claro que estás delante de un producto de primera calidad. De un lado la pasta fresca y de otro, que está relleno de dos productos "5 estrellas" por lo que lo aconsejable, a mi juicio, es no tocarlo demasiado. No enmascararlo con salsas y dejar que el propio producto sea la estrella del plato.
      Lo único que añadí fue unas setas de ostra ya que el relleno está compuesto por otros dos hongos y pensé que iba en consonancia con el conjunto.
      Hasta donde yo sé,estos raviolis, de la marca "Mama Mancini", los comercializan los supermercados ALDI. No sé si ésta marca distribuye en exclusiva a ésta cadena de supermercados o si se pueden encontrar en más sitios. El producto merece la pena probarse aunque su precio no es nada barato. Lo presentan en paquetes de 250 gramos a 2,29 euros que dan para dos raciones (el kilo sale a 9.16 euros). Aún así merece la pena darse un capricho de vez en cuando...
      Hay cinco variedades de relleno distintas. Yo hoy os presento una de ellas, la que me descubrió Susana (gracias de nuevo).Vamos a la cocina.








Ingredientes

- Pasta fresca rellena "Mama Mancini"
- 250 grs de setas de ostras
- 50 grs de mantequilla
- Queso grana padano









Preparación


      Como os he dicho en la introducción, al producto hace falta tocarlo muy poco. Se empieza por poner un puchero con agua abundante y se pone al fuego. Mientras va cogiendo temperatura aprovechamos para cortar las setas de ostras en trozos.

                                                       (Hacer click en la foto para agrandarla)


      En otra sartén ponemos un par de cucharadas de mantequilla a que se vaya derritiendo a fuego suave. En otras recetas daría igual utilizar margarina pero en ésta, es mejor usar la mantequilla ya que el sabor,cambia.
      Echamos las setas en la mantequilla y vamos caramelizándolas lentamente.


                                                      (Hacer click en la foto para agrandarla)


      Cuando el agua rompe a hervir echamos la pasta. Recordar que se trata de pasta fresca por lo que en 3 ó 4 minutos estará lista. Veréis que los raviolis se inflan en ese tiempo y eso es señal de que están hechos.




      Ahora sólo nos queda escurrirlos bien y echarlos en la sartén en dónde se cocinaban las setas. Les damos unas vueltas con amor y cuidado y los servimos en el plato.




      Para terminar espolvoreamos con queso grana padano, parmesano o similar y con perejil picado (opcional) y ya están listos para comer (perdón, degustar)...Bon appétít.





Vídeo







Calorías por ración: 584 Kcal















martes, 20 de mayo de 2014

Cocido madrileño

Introducción

         Hola amig@s
      Soy madrileño, y por tanto, hoy podría "hacer patria" y reivindicar el cocido madrileño como el primero y genuino cocido español. Pero en cocina la soberbia es tan inútil como un teléfono en la edad media. Y a esa época habrá que remontarse para contar algo de éste plato que, eso sí, identifica a mi ciudad tanto como el chotis o la Gran Vía.


                                                  La torre de Madrid vista desde la gran vía

Historia

      Si nos fijamos bien, cocer en agua unas carnes variadas con unas legumbres y verduras debe ser tan viejo, que el origen de éstas recetas se pierde en la noche de los tiempos. Efectivamente el origen del cocido madrileño es incierto si bien parece aceptado que proviene de la olla podrida manchega que, a su vez, es una evolución de la adafina sefardí. (1)
      En cualquier tratado sobre cómo debe de hacerse un buen cocido se dirá que lo ideal sería en olla de barro y que cueza toda la noche a fuego muy suave. Obviamente, las posibilidades de comerse un cocido así hecho en la moderna sociedad actual, es mínima. Pero ésta afirmación  no está exenta de una carga de verdad histórica. La antigua adafina sefardí se hacía así. Ésta se componía de garbanzos, verduras y carne de aves y ternera. El cerdo no entraba en su elaboración.
      Durante el Sabbat, la norma judía prohíbe realizar ciertos trabajos físicos, entre ellos cocinar. Por eso, la noche del viernes, se ponía una olla cerca del fuego para que, a fuego lento y durante toda la noche, se cocinase.
      A la hora de comer en el Sabbat, tan sólo tenían que volcar el contenido de la olla en una fuente y comer. El efecto de volcar no contradecía los preceptos del Sabbat y esto dio origen a los tradicionales "tres vuelcos" que es la denominación con la que se conoce los tres platos de los que se compone un cocido : la sopa, los garbanzos y las carnes.


                                   Los tres vuelcos de un cocido.Con su condimento y pelota


      La carne de cerdo se introdujo posteriormente por los judíos conversos que,de ésta forma, despejaban dudas a la inquisición sobre su confesión religiosa. Así introdujeron el tocino, el chorizo y la vianda más abyecta para un judío (por estar hecha de sangre porcina), la morcilla.
      Como veréis, la religión ha participado del origen, modo de preparación y hasta de una cierta liturgia en la concepción de la receta hasta tal punto que no sólo derivan de la tradición religiosa los tres vuelcos del cocido. Al acompañamiento (sus carnes, embutidos etc) se les suele llamar "sacramentos" ,en clara alusión religiosa. Además en Madrid, a los garbanzos del cocido se les llama "gabrieles" o "grabieles" (con defecto de pronunciación ) no sé si en alusión al arcángel San Gabriel. No encontré de donde proceden éstas denominaciones pero sospecho que la tradición religiosa que rodea al cocido tuvo algo que ver.
      La olla podrida es una evolución de la adafina a la que muchos consideran como la madre de todos los cocidos. Ésta,introdujo la alubia como legumbre principal. Sin embargo, en una amplia zona de Castilla, la afición a los garbanzos se impuso y así la olla podrida manchega incluía éstos en lugar de alubias. No parece claro el punto de la historia en que un guiso tan semejante a la adafina se empezó a llamar como el recipiente en que se guisaba (olla), pero parece que entre los cristianos se empezó a llamar así a todos estos guisos.
      Las ollas pasan a llamarse cocidos posteriormente, durante el siglo XVIII y de la misma forma que ocurrió con el término  adafina. Así se pasó de adafina a olla y de aquí a cocido por el uso continuado del vocablo y sin que se pueda establecer un punto exacto.

     Y es en Madrid, en dónde éste guiso adquiere relevancia y fama ya que, si bien se comen otros cocidos en el resto de España, es en la capital donde adquiere una notoriedad por encima de los otros cocidos. En la villa y corte los madrileños lo comienzan a consumir con frecuencia y lo hacen suyo. Con el tiempo, de ser un plato que consumía el pueblo llano comenzó a hacerse popular entre la burguesía, la nobleza y la propia realeza.Éste estatus y el hecho de ser el plato más representativo de la capital (junto con los callos a la madrileña) le hizo ganar fama no sólo en Madrid sino fuera de la capital. De la difusión del plato y de su fama buena culpa han tenido escritores, ilustradores, músicos y demás artistas que siempre han poblado la capital para los cuales, Madrid siempre ha sido un polo de atracción.Y de todos los lugares de España y del mundo han venido a nuestra ciudad y hemos acogido a estos artistas como uno más de los nuestros. Ellos dieron buena cuenta de gloriosos cocidos y,agradecidos a semejante manjar, han difundido con su arte la fama del cocido por todos los rincones de España.




Las muchas alusiones literarias al cocido madrileño, el impulso que las clases pudientes y la misma realeza le dieron al incluirlo en su dieta. Restaurantes como Lhardy, La bola o Malacatín  en los que éste plato se ha servido a gentes de todos los lugares cómo una atracción más de  la capital,  sin olvidar la famosa copla "cocidito madrileño" de Quintero, León y Quiroga y popularizada por Pepe Blanco,han contribuido a difundir el plato. Entre todos pusieron su granito de arena e hicieron del cocido madrileño un plato reconocido fuera de Madrid.





Presentación : vuelcos y complementos

      En cuanto a la forma de hacer un cocido he de comentar que la forma "mas purista" sería aquella que se acercase a la manera primitiva de hacerlo . Si alguien tiene una cocina de leña,olla de barro y paciencia,le sugiero que meta todos los ingredientes en la olla y la  deje cerca del fuego o a fuego muy suave  toda la noche....y por la mañana estará hecho. Si esto lo pueden sustituir por cuatro o cinco horas de lenta cocción en olla pues os comeréis un excelente cocido. Pero no se engañen,el ritmo de vida actual no permite en la mayoría de las casas dedicar cuatro o cinco horas a elaborar una receta. Yo lo hago en olla exprés y tanta sustancia le echo para cuatro personas que si no quiero que el caldo resultante esté demasiado fuerte, a media cocción de las carnes, vacío la olla de caldo y la vuelvo a llenar de agua y os aseguro que en mi casa se come un cocido para chuparse los dedos, amén de tener caldo para hacer sopa toda la semana.
      El cocido madrileño tiene su propio ritual a la hora de servirse (los mencionados tres vuelcos). Lo primero que se sirve es la sopa, hecha con su propio caldo, al que se añaden un puñado de fideos. Ésta costumbre es relativamente reciente pues hasta los años cuarenta no se tenía costumbre y se consumía el caldo solo.
      El segundo vuelco serian los garbanzos con las verduras. Éstas verduras se suelen sofreír con un poco de ajo y pimentón. Y por último acabaríamos con un tercer servicio o vuelco que sería en dónde se servirían las carnes (sacramentos). No obstante, el cocido es un plato de consumición libre, pues dependerá de cada comensal el cómo se sirve el segundo y tercer vuelco. Hay quien opina que lo mejor es presentar los tres vuelcos en la mesa y que cada cual se sirva lo que quiera  ya que mucha gente junta el segundo y tercer vuelco a su antojo. Obviamente, el servir así el cocido, dependerá del espacio que quede en la mesa y el número de comensales.

         La pelota

      Éste es un complemento del cocido sobre el que hay serias dudas de que sea algo propio del cocido madrileño. No obstante, vosotros la podéis hacer en casa si os apetece pues en algunos restaurantes os lo sirven así.
      En un principio se elaboraba con miga de pan mojada en huevo (como ha pervivido hasta hoy en la olla podrida burgalesa) pero lo habitual es hacerla con la propia carne del cocido desmechada. Esto plantea en las casas un problema y es que habría que utilizar parte de la carne para hacer la pelota antes de servir el cocido. Por eso algunas personas la hacen también con carne picada como unas albóndigas de carne normal. De hacerlas con la carne del cocido, lo más práctico es hacerlas después de haber consumido el cocido, con la carne que sobró.
      Se pica bien la carne y se mezcla con miga de pan mojada en leche o en su propio caldo. Se salpimentan y se añade huevo batido y un poco de pan rallado para que compacten y se dejen moldear.Se pasan por harina y se fríen. Estas pelotas se congelan y se utilizarían la próxima vez que hagáis cocido (para hacerlas podéis seguir la receta en mi blog pinchando aquí ).



                                                       (Hacer click en la foto para agrandarla)

      Las hagáis como las hagáis éstas pelotas se sumergen en el propio caldo del cocido entre 10 y 15 minutos y se sirven en el tercer vuelco junto con las carnes para que cada uno coja lo que quiera.

         El condimento

      Según la tradición, el segundo vuelco se sirve con un condimento al centro de la mesa para que cada uno se sirva un poco a su gusto. Éste está elaborado con tomates,ajo y comino molido. Para hacerlo sofreímos unos ajos laminados y cuando cogen color le añadimos unos tomates cortados en trozos, salamos y dejamos que se cocinen hasta que se deshaga (yo sustituyo los tomates por tomate tamizado).


                                                    (Hacer click en la foto para agrandarla)


      Los aromatizamos con media cucharada de cominos molidos y lo pasamos por un colador para eliminar pieles. Se suele espesar después aplastando unos pocos garbanzos y mezclando bien con el condimento.



                                                      (Hacer click en la foto para agrandarla)


      Y repasada la historia,particularidades,aliños y otras cuestiones os cuento cómo hago yo el cocido....mi cocido madrileño.



(1) La conversión

La evolución del cocido es explicada aquí de forma muy resumida y entrar en detalles puede que diera para un libro. La fina línea que separa adafina, olla podrida y cocido es tan frágil que mi impresión es que en un primer momento se trataba del mismo guiso y que con el tiempo y las costumbres regionales fue evolucionando en lo que es hoy,no sólo en los ingredientes más habituales sino también en la denominación del plato. Así, según el momento histórico y el habla de la zona se fue imponiendo la manera de llamar de una u otra manera a un plato que iba adquiriendo personalidad propia en cada sitio.Cocido madrileño, puchero andaluz, puchero canario, olla podrida burgalesa, olla podrida manchega...Resulta tan evidente que todos esos platos tienen un origen común, que es la adafina judía, que basta ver su composición y elaboración para darse cuenta de ello. 



Ingredientes
- 400 gr de garbanzos                                             
- 250 gr de morcillo o jarrete de ternera
- 250 gr de falda de ternera
- 250 gr de aleta de ternera
- 1 codillo salmuerizado entero
- 1 hueso caña
- 1 hueso de rodilla
- 1 ó 2 huesos de jamón
- 1 cuarto de gallina
- 1 cuarto de pollo
- 150 gr de tocino
- 1 chorizo
- 1 morcilla
- 1 ó 2 patatas
Verduras (Opcional, yo no le pongo )
- Medio repollo
- 1 zanahoria
- 1 Nabo




Preparación

      En la introducción ya hemos visto la historia del plato. En cuanto a los ingredientes varían ligeramente según el cocinero. Yo os voy a dejar mi receta (la que llevo haciendo muchos años igual). Os contaré paso a paso cómo lo hago en olla exprés e incluso cómo me lo como yo (una costumbre rara y especial que conservo desde que era niño ).
      El cocido se empieza a preparar la noche anterior poniendo a remojo los garbanzos en agua con sal.




      Empezaremos por echar en la olla toda la carne de ternera (falda, morcillo y aleta ),el cuarto de gallina, el codillo salmuerizado y los huesos (caña, rodilla y jamón). 
      Llenamos de agua la olla y ponemos al fuego sin tapar. Esperamos que esté a punto de hervir. En ese momento, todas las impurezas habrán salido a flote en forma de una fea espuma. Retiramos esas impurezas con ayuda de una espumadera y tapamos la olla.


                                                       (Hacer click en la foto para agrandarla)


      Como os he contado, mi cocido no lleva verduras casi nunca. Si alguna vez se las echo, éste sería el momento de hacerlo  (cuando hemos limpiado las impurezas). En realidad, los puristas cuecen las verduras aparte. Yo no estoy de acuerdo en éste punto. Casi nunca se las añado pero, si lo hago, la función es que suavice un poco el caldo y que las propias verduras se impregnen del aroma de las carnes. Cocerlas aparte me parece absurdo y esa costumbre creo que parte más de la imposibilidad de cocer muchas verduras en la misma olla de las carnes que de una cuestión culinaria real.
      Se tapa la olla y se deja 5 minutos desde que empieza a pitar. En ese momento, la verdura que ya está hecha, se retira.


                                                      (Hacer click en la foto para agrandarla)


      Se vuelve a tapar la olla y desde que empieza a pitar se cuenta 25-30 minutos (si lo hacéis en olla super rápida todos los tiempos de cocción que os doy, reducirlos a la mitad). En ese momento vacío el primer caldo haciéndolo pasar por un colador y vuelvo a llenar la olla de agua limpia. Yo echo demasiada carne para una olla de 5 litros (con la intención de tener más caldo disponible para sopas)  pero si utilizáis la mitad de la carne (o una olla mayor) podréis saltaros éste paso. En ese caso, en vez de media hora dejar que la carne cueza 45-60 minutos antes de echar los garbanzos.
      Cuando vacío el primer caldo aprovecho para cocer la morcilla introducíendola en el caldo caliente con el colador durante unos diez minutos. Éste es un buen truco para cocer la morcilla. En muchas ocasiones se utilizan morcillas que no admiten largas cocciones y que acaban desechas. De ésta forma se le da el punto justo de cocción sin deshacerla.




      Se tapa la olla con el agua nueva  (en ésta ocasión no se desespuma) y cuento otra media hora desde que empieza a pitar.
      Cuando ha cocido todo ese tiempo, le incorporamos los garbanzos (mejor dentro de una redecilla ), el pollo,la patata entera y el chorizo, tapamos de nuevo la olla y cocemos los garbanzos. El tiempo que deben de cocer desde que empieza a pitar la olla dependerá de cómo sean los garbanzos de nuevos. Para ello es muy recomendable mirar la fecha de envasado.Si los garbanzos son del año le bastarán entre 20-25 minutos, pero si son más antiguos habrá que darles más tiempo. Una práctica recomendable para no fallar es utilizar siempre la misma marca. Así ya le tendremos cogido el punto. Es aconsejable cocer los garbanzos dentro de una redecilla pues así los tendremos separados a la hora de presentar los vuelcos.




      Cuando los garbanzos han cocido, extraemos la redecilla que los contiene y,si le vamos a añadir la pelota, éste sería el momento adecuado para hacerlo.Dejaremos que la pelota cueza  en el caldo con la olla destapada otros 10-15 minutos. Mientras la pelota cuece podemos ir sacando con cuidado y bien escurridas las carnes, empezando por el pollo que es la carne más tierna y después el resto.


                                                       (Hacer click en la foto para agrandarla)


      Cuando nuestro cocido está listo separamos los tres vuelcos, colando el caldo con un colador. Yo en éste momento mezclo los dos caldos : el obtenido con la primera agua y el segundo y una vez bien mezclados separo el caldo que necesite para la sopa a una cazuela aparte. El resto del caldo lo dejamos en una olla grande en dónde quepa.Si al cocido le hemos echado pelota, extraemos sólo el caldo que necesitamos para la sopa del día,dejando el resto para que cueza la pelota. Lo terminamos de colar todo a una olla grande. Éste caldo caliente es ideal para sumergir brevemente las verduras que estaban reservadas y que a éstas alturas deberán de estar frías y también la morcilla .Así  cogen calor un par de minutos,las sacamos y servimos.
      La sopa se hace añadiendo un puñadito pequeño de fideos por persona al caldo hirviendo.



                                                      (Hacer click en la foto para agrandarla)


      Una vez hemos terminado la sopa y separado el caldo, las carnes, garbanzos y verduras tenemos nuestro cocido con sus tres vuelcos preparado para llevar a la mesa y que cada comensal se sirva a su gusto. (2)

      Y ya está. Espero que lo disfrutéis. Éste es uno de esos platos que debería incluir un "cuarto vuelco": la siesta....Bon appétit. 



Vídeo





Calorías por ración: 1200-1500 Kcal
      El cálculo de las calorías de un cocido completo es muy difícil de evaluar.Dependerá de la cantidad que os sirváis y de lo que comáis. Sólo el segundo vuelco puede rondar entre 600 y 800 Kcal. La sopa, alrededor de las 300 Kcal y a esto hay que añadir la carne y viandas que comáis.

(2)...a mi manera. 
      Os decía antes que yo tengo una manera particular de comerme el segundo vuelco : los garbanzos.
Yo me sirvo los garbanzos junto con un trozo de tocino y un pedazo grande de patata y todo junto lo aplasto con un tenedor hasta obtener una pasta uniforme que aliño con aceite de oliva y vinagre. Rectifico de sal...y eso es gloria bendita...al menos para mi...¿Os apetece probar? 

martes, 15 de octubre de 2013

Salsa boloñesa original

Introducción

         Hola amig@s
      Los que me seguís sabéis que me encanta la cocina italiana. Hoy os voy a presentar la salsa boloñesa.Una receta que quizás no es muy conocida aunque creo que todos habréis comido cientos de veces espaguetis,macarrones u otro tipo de pasta "a la boloñesa". Todos los restaurantes "de menú del día" lo incorporan a su oferta y en todas las casas muchas madres la hacen. Sin embargo,lo que nos encontramos en esos platos es una salsa hecha con más o menos tino y que suele constar de carne picada, tomate frito y ,en ocasiones,algo más. En todo caso,una combinación con poco riesgo,que sabemos que gustará a todo el mundo (niños inclusive).
      La verdad es que éstas salsas son sucedaneos de la receta original. Incluso,me he dado cuenta de que en bastantes blogs de cocina algunos se atreven con "variaciones" de la receta. No pasaría nada si no afirmasen tal versión cómo si fuera la auténtica. Sabéis que no tengo nada en contra de experimentar en la cocina,al contrario,pero al menos hay que saber el terreno que se pisa y explicar si lo que hacemos es una receta original o le damos "nuestro toque". Yo mismo hago muchas recetas en las cuales os apunto que le di mi toque personal añadiendo tal o cual ingrediente. En ese sentido os cuento algunas inexactitudes que he visto por ahí.La salsa boloñesa no lleva ni ajo,ni orégano ni queso parmesano. No obstante,también probaré a hacerla así pues me parecen variaciones interesantes.
      La receta se registró en la cámara de comercio,industria,artesanía y agricultura de Bolonia en 1982 con el nombre de "ragú alla bolognese" a fin de garantizar el respeto y la continuidad de la receta y ésta que os muestro aquí es la auténtica.
      Como todo en cocina, una vez que la hagáis y la probéis no significará que os guste más o menos que lo que estáis acostumbrados,pero a partir de la receta original cada uno puede jugar con poner y quitar cosas. Con más tomate,o más o menos cebolla,añadiendo queso parmesano o de otro tipo...en fin,como sabéis que digo,la cocina es libertad.
      Vamos a ver cómo se prepara la receta auténtica de la salsa boloñesa y,depués,que cada cual la adapte a sus gustos.
      Yo la utilicé hoy para aliñar unos tortellini (en la foto)




Ingredientes


- 100 gr de panceta
- 250 gr de carne picada de vacuno
- 250 gr de carne picada de cerdo
- 1 cebolla
- 1 rama de apio
- 1 zanahoria
- 30 gr de tomate concentrado
- 3 cucharadas de aceite de oliva
- 50 gr de mantequilla
- 1 vaso de leche
- 1 vaso de vino tinto
- 1 vaso de caldo de carne
- Sal y pimienta

Preparación

      Empezaremos por picar finamente las verduras (si os ayudáis de un robot de cocina,mejor). Yo preparé el doble de cantidad de la que os indico y me sobró la mitad de salsa que mantengo congelada para otra ocasión.
      Ponemos en una cazuela, a fuego lento,el aceite de oliva. Incorporamos la mantequilla (yo le puse margarina) y dejamos que se deshaga.
      Cuando coja calor el aceite con la mantequilla echamos el compuesto de las verduras picadas.Rehogamos un poco a fuego medio. Mientras nuestras verduras van sofriéndose podemos picar la panceta en un robot (si no la compramos picada)


      Añadimos la panceta y le damos unas vueltas. Acto seguido,le agregamos la carne picada. Movemos con energía dejando que todos los ingredientes se vayan integrando. Dejamos que la carne con las verduras se cocinen a fuego suave durante 30 minutos.

                                                   (Hacer click en la foto para agrandarla)

      Después de ese tiempo la carne habrá integrado todas las verduras y éstas habrán quedado casi invisibles.
A continuación añadimos el vaso de vino tinto y dejamos que se reduzca completamente.



      Añadimos el concentrado de tomate que diluimos en el caldo de carne. Se lo agregamos,echamos la sal y dejamos que reduzca toda la salsa a fuego muy suave entre 75 a 90 minutos vigilando y moviendo de vez en cuando para que no se pegue.

                                                     (Hacer click en la foto para agrandarla)
   
      Agregamos por último la leche y dejamos que reduzca por completo....y ya tenemos preparada nuestra salsa boloñesa.....Bon appétit.






Calorías por ración: 390 Kcal
Cálculo realizado para 3-4 cucharadas que se añaden encima de cada plato de pasta.

domingo, 13 de octubre de 2013

Fideuá

Introducción

         Hola amig@s
      Hoy os traigo un plato al que podíamos considerar como un "hijo de la paella" y que,como ésta,se ha extendido como los rumores de alcoba por toda España.Se trata de la fideuá,plato éste al que podríamos definir como una paella a la cual se le ha sustituido el arroz por fideos.
      El origen del plato está en la ciudad valenciana de Gandía y aunque,por lo que me he documentado, hay un tipo de fideuá que se ha establecido como "típico"  que es el que lleva rape, sepia,cigalas y gambas está más que claro que,teniendo su origen en la cocina de un barco,la fideuá se haría con los pescados y mariscos que tuvieran a mano.
      Siendo un plato cuyo origen es,la idea de sustituir en una paella el arroz por los fideos, ni que decir tiene que admite tantas variaciones en los ingredientes como el plato del que deriva. Así habrá fideuás de pollo,verduras,etc...
      Hoy os traigo una receta de fideuá que se acerca mucho a la receta genuina. No obstante,le he dado un toque que a mi me resulta exquisito y es el sustituir el tomate triturado por un par de cucharadas de salmorra que,como os contaba en esa receta,es algo que vi al cocinero José Andrés. Probarla y me contáis.
      Vamos a prepararla.





Ingredientes (4 personas)

- 400 gr de fideos gordos
- 250 gr de almejas
- 250 gr de langostinos o gambas
- 1 sepia pequeña
- 1 cola de rape
- 4 gambones grandes (para decorar)
- Unas hebras de azafrán
- Un diente de ajo
   Para el caldo
- Pescados de roca,espinas de pescado
  cabezas de langostinos,huesos de rape,etc...                                                                                                                                                                                            
Preparación

      Comenzamos unas horas antes de preparar el plato sumergiendo las almejas en agua con un puñado de sal. Esto hará que vayan soltando la tierra. Como las cocinaremos en los últimos 5 minutos con todos los ingredientes en la sartén es importante ésto para que no nos suelte la tierra en la sartén y nos arruine la receta.



       Antes de meternos con la receta en si,habremos de hacer los preparativos. Pelaremos los langostinos y reservaremos las cabezas. Trocearemos el rape y reservaremos la espina  dorsal para aprovecharla para el caldo. También trocearemos la sepia.
      Nos ponemos a preparar el caldo,que será la base de nuestra fideuá. Yo,al hacer el caldo,primero pongo una cucharada de aceite de oliva. Cuando está caliente,rehogar las cabezas de las gambas un minutito. Después se echan las espinas,los pescados de roca,huesos de rape,etc...y se llena de agua Cuando hierve,lo dejamos que cueza unos 15 a 20 minutos,para que los sabores se concentren y nos concedan un caldo sabroso.
      Empezamos nuestra fideuá echando un buen chorro de aceite de oliva en una paella (o paellera). Nos valdría también una sartén de base amplia. Cuando publique la receta de paella ya me meteré en nomenclaturas,ya que hasta en esas menudencias el tema es polémico.
         En ese aceite,cuando coja calor, rehogamos primero los gambones y después el rape troceado. Ambos ingredientes los reservamos.

                                                       (Hacer click en la foto para agrandarla)

      En la paellera echamos los langostinos pelados y los trozos de sepia y rehogamos un ratito. Quizás os sorprenda que se echen los langostinos al principio. Estos,en 2 minutos están cocinados, y en la receta estarán al fuego mas de 15 minutos,con lo que tendrán una "sobrecocción",sin embargo,muchos maestros arroceros utilizan ésta técnica pues a cambio de que el langostino (o gamba) tenga ese exceso de cocción aportará al guiso todo su sabor. Este consejo vale tanto para fideuás como para arroces.

                                                     (Hacer click en la foto para agrandarla)


      Después de esos dos minutos apartamos los tropezones en la circunferencia dejando un hueco en el centro en donde freímos el diente de ajo muy picadito. Cuando el ajo empieza a dorar le añadimos las dos cucharadas de salmorra (si no tenéis salmorra,echarle tomate triturado y una cucharada de pimentón dulce)
      Removemos bien integrando todo y,a continuación, le echamos los fideos.

                                                   (Hacer click en la foto para agrandarla)

      En cuanto a los fideos,os contaré que es mejor utilizar fideos gordos del 3,4 o 5,mejor que esos fideos con agujerito que nos venden etiquetado como fideuá. No lo digo yo,lo dicen todos los maestros especializados en fideuá. Dan mejor textura y sabor. La verdad es que esos fideitos huecos de fideuá mas parece un invento comercial para vender otro producto que la necesidad del plato.La prueba es que,primero fue la receta y después ese tipo de pasta (que tiene menos sabor).
      Cuando los fideos se han impregnado de todos los sabores,le agregamos las hebras de azafrán y el caldo ( que habremos mantenido caliente)
      Colocamos bien los fideos y todos los ingredientes y dejamos que cueza a fuego fuerte unos 8-10 minutos a fuego fuerte.

                                                       (Hacer click en la foto para agrandarla)

      Pasado ese tiempo, y cuando se haya embebido buena parte del caldo,bajamos el fuego y echamos las almejas por encima y dejamos que abran suavemente con el calor. Si alguna no abre,la retiramos de inmediato pues está mala.
      Por último, echamos los trozos de rape alrededor para que terminen de cocinarse y estén calientes y decoramos con los gambones.

                                                     (Hacer click en la foto para agrandarla)

      Retiramos del fuego y dejamos que reposen  5 minutos fuera del fuego y está lista para comer...Bon appétit.


      
Calorías por ración: 527 Kcal

domingo, 15 de septiembre de 2013

Lasaña de calabacín rellena de carne y mascarpone

Introducción

         Hola amig@s
      Como sabéis los que me seguís hace poco mi suegra me trajo del pueblo calabacines y otros productos de la huerta. Así que hay que aprovecharse. Hoy os traigo un plato que,además de ser sano es una buena forma de que los niños coman verdura.
      Una de las premisas de éste blog es dar ideas para que nada se eche a perder. De esta forma la receta de hoy se podría encuadrar como un plato de "aprovechamiento" o,como yo lo llamo,de restos. Tenía un par de cucharadas de queso mascarpone de una tarrina abierta (ya hice un rissoto al mascarpone aprovechando otro poquito).además mi suegra me surtió de cebollas,pimientos y calabacines por lo que había que convertir estos excedentes en platos en la mesa.
      La receta en sí es sencilla. Se trata de hacer una lasaña sustituyendo la pasta por calabacín laminado. El mascarpone se incorpora  a la carne picada y además elaboramos un pisto de calabacín que pintará cada piso de calabacín antes de echar la carne. El resultado es una lasaña muy rica apta para todos los paladares,incluidos los niños.
      Vamos a ver cómo se hace.


   



Ingredientes

- 1 Calabacín
- 750 gr de carne picada
- 2 cucharadas de queso mascarpone
- 100 gr de jamon en taquitos
- 100 gr de queso rallado
Para el pisto de calabacín
- Cebolla,pimiento verde,calabacín y tomate
Para la bechamel
- Margarina,aceite de oliva,harina y leche 



Preparación


      Comenzaremos por hacer un pisto de calabacín (ver receta aquí) que nos servirá después para pintar el calabacín. En éste caso el pisto lo pasamos por la batidora obteniendo una rica salsa de tomate casera.


      Cortamos los calabacines en láminas longitudinales lo más finas posibles y reservamos.


      Echamos un par de cucharadas de aceite de oliva en una sartén. Cuando está caliente salteamos brevemente los taquitos de jamón e incorporamos la carne picada (en la foto de los ingredientes olvidé el jamón). Rehogamos bien hasta que toda la carne haya cambiado de color.
      Le incorporamos el mascarpone y removemos bien hasta integrar todo. Reservamos.

                                                        (Hacer click en la foto para agrandarla)

      En una fuente de hornear echamos un poco de tomate frito y lo extendemos bien por toda la superficie. Si queréis utilizar el pisto también para ésto lo podéis hacer.
      Colocamos con cuidado las láminas de calabacín sobre el tomate. Le echamos un par de cucharadas de pisto,lo extendemos bien y sobre él le echamos la mitad de la carne.


                                                       (Hacer click en la foto para agrandarla)

      Extendemos bien y cubrimos con más láminas de calabacín. Repetimos la operación del primer piso pintando con pisto y cubriendo con el resto de la carne.
      Terminamos la lasaña cubriendo con más calabacín.

                                                       (Hacer click en la foto para agrandarla)

      Preparamos una bechamel ligera. Para ello disolvemos una cucharada de mantequilla con un poco de aceite de oliva a fuego suave. Añadimos la harina y formamos el roux.Lo cocemos un poco para quitar el sabor de la harina cruda y le añadimos leche poco a poco hasta conseguir la textura deseada. Le añadimos sal y,en ésta ocasión,una cucharada de tomate frito para darle un bonito color anaranjado.

                                                       (Hacer click en la foto para agrandarla)

   
      Cubrimos con la bechamel nuestra lasaña,espolvoreamos con un queso rallado que tengamos a mano y la metemos en el horno a gratinar unos 5 minutos....Bon appétit.

Calorías por ración: 486 Kcal



jueves, 22 de agosto de 2013

Tagliatelle con pollo al pesto de hierbabuena

Introducción

         Hola amig@s
      En la entrada anterior os explicaba cómo hacer un pesto de hierbabuena y os contaba cómo se me ocurrió hacerla. Hoy vamos a utilizar la base de esa receta para cocinar unos tagliatelle con pollo y ese pesto. Los tagliatelle, o tallarines en italiano,son como estos pero más anchos (al menos así se comercializan en España). Yo utilicé unos nidos de tagliatelle al huevo,pero podéis utilizar cualquier otra pasta.La receta fue la segunda que hice para probar el pesto de hierbabuena y,por supuesto,admite lo que le echéis,como ocurre con la pasta,carne de pollo,como le puse yo o bien de cerdo,pavo etc.
      Por último,deciros que suelo cocinar para cuatro personas y cuando hago menos cantidad lo aviso. Tenerlo en cuenta a la hora de calcular las cantidades.







Ingredientes (para 2 personas)

- 215 gr de tagliatelle
- 40 gr de pesto de hierbabuena
- 150 gr de pechuga de pollo
- Aceite,pimienta y sal







Preparación

      Ponemos en una cazuela agua abundante con un poco de sal. Mientras el agua entra en ebullición aprovechamos para trocear el pollo. En la cocina es importante controlar los tiempos. Si sabemos que el agua tardará unos 15 minutos en entrar en ebullición, utilizamos ese tiempo para prepararlo todo,incluyendo hacer la salsa,caso de que no tengamos guardada en la nevera. Cuando el agua hierva introducimos nuestros nidos de tagliatelle.


      Respetaremos los tiempos de cocción que recomiende el fabricante para que la pasta nos quede "al dente". Un error muy común es "sobrecocer"la pasta y es tan sencillo como seguir las instrucciones que vienen en el paquete. En mi caso eran 6 minutos y una vez pasado ese tiempo los sacamos,escurrimos y reservamos.
      Ponemos un par de cucharadas de aceite en una sartén y cuando esté caliente echamos el pollo troceado en daditos. Doramos el pollo unos minutos.


      Cuando el pollo está dorado añadimos nuestros tagliatelle y una cucharada de pesto por persona (según la cantidad de pasta que hagáis). Le damos unas vueltas y ya lo tenemos hecho. Sencillo ¿Verdad?


      A la hora de servir,espolvoreamos con queso rallado.Este es el típico plato que en un restaurante constituye un primer plato,pero que en casa,nos servimos una ración más generosa y constituye un plato único....Bon appétit.

Calorías por ración: 677 kcal